Nos tocaba, había que hacer revisión de la familia animal. Animus, mi gato negro de 10 años se debió de meter en algún lio el otro día porque llegó a casa cojeando y Sucre, mi cachorrito de golden de año y dos meses parecía tener algún problema con las perianales (pegaba el culo al suelo demasiado amenudo, se rascaba, se mordía la cola...) y además le tocaba vacunación.
Vanesa, la veterinaria, nos trató genial. Nunca Animus se había portado tan bien, creo que a pesar del dolor se encontraba muy agusto con Vanesa y se dejó examinar y tratar (dos pinchazos, antibiótico y antiinflamatorio). Sucre no tuvo problema en dejar examinar sus zonas intimas y vaciar las glándulas, Vanesa le tranquilizaba y daba comida para "pasar el trago".
Fue una visita muy agradable, es un placer contar con tan buenos profesionales y saber que puedes poner tu "familia animal" en buenas manos.
http://www.laclinica.net